PhD. Daniel Germer
Biólogo y doctor en educación · Científico líder del componente de avifauna
- 20 años de experiencia
- 16 años en consultoría
- 8 años en pedagogía
¿Podría contarnos brevemente quién es usted y cómo llegó a especializarse en biología y conservación?
Soy biólogo y doctor en educación, con 20 años de experiencia y 8 años dedicados a la pedagogía. Desde hace 16 años trabajo en proyectos de consultoría. Comencé mi carrera trabajando con el Instituto Hondureño de Turismo, en temas de turismo, y después de una reestructuración institucional di el salto hacia la empresa privada, donde he continuado desde entonces.
¿En qué consiste un día típico de monitoreo científico en campo?
La respuesta siempre es «depende». Depende del horario del animal o la planta que vayamos a monitorear ese día.
Aves
Una ventana muy definida. Fuera de ese rango la actividad cae.
Plantas
Se pueden censar a cualquier hora del día.
Murciélagos y reptiles
De hábitos nocturnos, obligan a una segunda jornada.
Es, en realidad, un trabajo multifacético. Yo hago la supervisión general de todo el proyecto, coordinando los distintos componentes. Cuando vamos a colocar trampas —cámaras trampa, por ejemplo—, eso normalmente lo planificamos con anticipación, dependiendo del organismo que buscamos. No es lo mismo preparar una trampa pensando en un tapir que en un jaguar.
Aparte del jaguar, ¿cuál ha sido el hallazgo más sorprendente o significativo desde que empezaron a monitorear la zona?
Diría que Santa Marta no es un enigma. Comparte una cualidad con otros bosques del Caribe hondureño: el bosque que hoy vemos fue, en su momento, el bosque original, antes de que buena parte del territorio circundante se transformara en cultivos. Eso va más allá del hallazgo puntual de un mamífero grande.
El territorio amplio nos ayuda a conservar al jaguar, porque necesita espacio para moverse. Pero lo que realmente importa es que los fragmentos de bosque que quedan son lo suficientemente grandes como para albergar reptiles, anfibios y microhábitats funcionales, no solo depredadores tope.
Daniel GermerEn Santa Marta existen, de hecho, dos ranas en peligro de extinción: Craugastor charadra y Craugastor laevissimus. Los anfibios, a nivel mundial, se están quedando sin espacio para vivir: se están talando los bosques de los que dependen, y son organismos que dependen mucho del agua. La salamandra, en ese sentido, también es un indicador clave de la salud del bosque.
¿Qué otras especies destacan en el sitio?
Se encontró también el mono aullador, una especie que necesita movilidad: requiere de esos corredores de bosque continuo para desplazarse entre copas, así que su presencia confirma que el sitio todavía tiene esa conectividad. En general, el sitio es una maravilla.
En cuanto a murciélagos, en Santa Marta existen 25 especies, un número alto para un solo predio. Entre ellas está el murciélago pescador, Noctilio leporinus, que como su nombre lo indica se alimenta de peces: una especialidad poco común dentro del grupo de los quirópteros y otro indicador de que el sitio conserva cuerpos de agua saludables.
Para documentar esa diversidad hicimos grabaciones ultrasónicas y capturamos los chillidos de los murciélagos directamente desde el río, que funciona como una verdadera autopista de murciélagos. En total logramos 3,000 grabaciones de ecolocalización correspondientes a 17 especies distintas. Ese material se lo enviamos a un colega en Polonia para su análisis especializado.
Mono aullador
Alouatta palliataNecesita dosel continuo para desplazarse entre copas.
Murciélago pescador
Noctilio leporinusSe alimenta de peces: solo vive donde el agua está sana.
Ranas de hojarasca
Craugastor spp.En peligro de extinción y muy dependientes del agua.
Jaguar
Panthera oncaDepredador tope: necesita territorio amplio para moverse.
El informe de línea base de octubre de 2025 documentó 8 especies de quirópteros en tres familias. Las cifras que menciona el Dr. Germer corresponden al análisis acústico en curso y quedan pendientes de confirmación.
¿Qué tipo de aves se pueden encontrar en la finca que le pudieran interesar a los observadores?
El gavilán blanco, el búho crestado y el pucuyo —que es una especie migratoria del Caribe— son de las más llamativas. Honestamente, Fundación Reforest podría llegar a ser un santuario de aves.
¿Qué opina de la cacería, y cómo podemos prevenirla?
La cacería es una cuestión cultural, un deporte, igual que la pesca. A las personas de la zona les gusta pescar el guapote en el río y les gusta la cacería con escopeta. Es un tema que se debe manejar junto con la comunidad, con educación ambiental a nivel de escuelas, y es un cambio que se da de manera generacional, no de un día para otro.
La cacería nos lleva a la pérdida de riqueza biológica, y muchas veces la practican por diversión o por trofeos, no por necesidad. Pero al final debemos proteger el bosque en pie, para que siga produciendo agua y regulando el clima de la zona.
científica permanente
Los resultados obtenidos en Santa Marta demuestran que el sitio posee condiciones excepcionales para establecer una estación científica orientada al estudio, protección y manejo responsable del bosque y de sus fuentes de agua. No debe entenderse únicamente como un edificio destinado a investigadores, sino como un programa organizado que reúna instalaciones básicas, equipo de monitoreo, personal capacitado y alianzas institucionales.
La estación podría desarrollarse bajo el modelo S.A.V.E., que integra ciencia, formación académica, voluntariado y educación ambiental. Su funcionamiento permitiría mantener cámaras trampa, equipos para registrar murciélagos, estaciones climáticas y puntos permanentes de observación de aves, anfibios, reptiles, mamíferos, vegetación y calidad del agua.
Un sistema de alerta temprana
La información obtenida permitiría detectar a tiempo los cambios que hoy solo se advierten cuando ya ocurrieron:
- Cacería e ingreso de perros al predio
- Incendios y pérdida de cobertura vegetal
- Contaminación de las fuentes de agua
- Reducción de caudales
Proteger el bosque de Santa Marta significa también contribuir a la conservación del agua que abastece a la comunidad de Bijao y a la ciudad de Puerto Cortés.
Informe de línea base 2025La estación permitiría relacionar el estado de la biodiversidad con la cantidad y calidad del agua, y aportar información confiable para orientar inversiones, justificar medidas de protección y evaluar si las acciones de conservación están produciendo los resultados esperados. También abriría la puerta a convenios con universidades nacionales e internacionales para tesis, pasantías, prácticas profesionales y proyectos de investigación.
Primera etapa
Infraestructura básica, equipo de campo, señalización, protocolos de monitoreo y condiciones seguras para recibir pequeños grupos de investigadores.
Segunda etapa
Laboratorio sencillo, espacios de alojamiento, programas educativos y nuevas alianzas de financiamiento que sostengan la operación a largo plazo.